Consiga ayuda ahora — líneas de ayuda gratuitas

Puede llamar a cualquiera de estas líneas sin costo. No necesita un diagnóstico, una cita ni una emergencia para llamar: una duda o el simple agotamiento son motivo suficiente.

  • Línea de Ayuda de la Asociación de Alzheimer 800-272-3900 24 horas al día, los 365 días del año Apoyo e información gratuitos y confidenciales para personas con demencia, cuidadores, familias y el público en general. Atendida por profesionales clínicos. También en español. Si es sordo o tiene dificultades auditivas, marque primero el 711.
  • Línea 988 de Prevención del Suicidio y Crisis 988 24 horas al día, todos los días Llame o envíe un mensaje de texto al 988, o converse por chat en 988lifeline.org. Para cualquier persona que esté en angustia emocional o en crisis de salud mental, incluidos los cuidadores.
  • Línea de ayuda de la Alzheimer's Foundation of America (AFA) 866-232-8484 De 9:00 a. m. a 9:00 p. m., hora del Este, los siete días de la semana Trabajadores sociales con licencia que ofrecen apoyo, información y referencias. También por mensaje de texto y por chat en línea. Mensaje de texto: 646-586-5283

En una emergencia médica, llame al 911. Más números, y qué hace cada línea, en la página de ayuda.

Todo el mundo olvida cosas. Se escapan los nombres. Uno entra en una habitación y pierde el motivo por el que entró. Eso es corriente.

La diferencia a la que hay que prestar atención es el cambio: cuando alguien ya no maneja bien algo que antes manejaba sin problema, y va a peor en vez de quedarse igual.

Las diez señales que siguen son las que usa la Asociación de Alzheimer. Cada una aparece junto a la versión corriente de lo mismo, porque el contraste suele ser más útil que la señal por sí sola.

Algo que conviene saber antes que nada

Varias causas de problemas de memoria tienen tratamiento y son reversibles. Los problemas de tiroides, la falta de vitamina B12, la depresión, las infecciones, la apnea del sueño y los efectos secundarios de medicamentos corrientes pueden parecerse a una demencia temprana.

Esta es la razón más fuerte para que lo revisen en vez de esperar a ver qué pasa. La respuesta puede ser algo que se arregla. Y si no lo es, todo lo demás —el tratamiento, la planificación, la ayuda— funciona mejor cuanto antes empiece.

Pérdida de memoria que altera la vida diaria

Olvidar información aprendida hace poco. Hacer la misma pregunta una y otra vez. Necesitar notas, recordatorios o a la familia para cosas que antes retenía en la cabeza sin esfuerzo.

Propio de la edad: olvidar a veces un nombre o una cita, y acordarse más tarde.

Dificultad para planificar o resolver problemas

Costarle seguir una receta que ha cocinado durante treinta años. Perder el hilo de las cuentas del mes. Concentrarse mucho peor y tardar muchísimo más en tareas conocidas.

Propio de la edad: equivocarse de vez en cuando con una factura o con las cuentas.

Dificultad para terminar tareas habituales

Perderse conduciendo a un sitio al que ha ido durante años. Problemas con las reglas de un juego favorito. Dificultad con los pasos corrientes de un trabajo que ha hecho mil veces.

Propio de la edad: necesitar ayuda de vez en cuando con el microondas o para grabar un programa de televisión.

Confusión con el tiempo o el lugar

Perder la cuenta de las fechas, las estaciones y el paso del tiempo. Olvidar dónde está o cómo llegó allí. Dificultad para entender algo si no está ocurriendo en ese mismo momento.

Propio de la edad: confundirse con el día de la semana y luego caer en la cuenta.

Problemas con lo que se ve y con la ubicación de las cosas en el espacio

Dificultad para leer, para calcular distancias o para distinguir colores. Puede aparecer primero como un problema al conducir, o con los escalones y los bordillos.

Propio de la edad: cambios de visión por cataratas u otra enfermedad de los ojos, y por eso conviene hacer también una revisión de la vista.

Problemas nuevos con las palabras

Pararse en mitad de una frase sin saber cómo seguir. Repetirse. Costarle encontrar la palabra adecuada, o llamar a las cosas por otro nombre: «el reloj de la mano» en lugar de «el reloj de pulsera».

Propio de la edad: costarle a veces dar con la palabra justa.

Guardar cosas en sitios raros y no poder rehacer el recorrido

Las llaves en el congelador. El mando a distancia en el baño. Lo importante es la segunda mitad: no poder repasar sus pasos para encontrarlo. Algunas personas empiezan a acusar a otras de robarles, y esto puede ir a peor con el tiempo.

Propio de la edad: perder cosas de vez en cuando y rehacer el recorrido para encontrarlas.

Menor capacidad de juicio

Manejar el dinero de formas que no tienen sentido. Dar grandes cantidades a vendedores telefónicos o a estafadores. Descuidar mucho el aseo, la ropa o el arreglo personal.

Propio de la edad: tomar una mala decisión o una decisión poco acertada de vez en cuando.

Dejar el trabajo o alejarse de la gente

Abandonar una afición, un equipo o un grupo que le encantaba. Evitar la compañía. A menudo es porque seguir una conversación se ha vuelto un esfuerzo, y retirarse resulta más fácil que quedar en evidencia.

Propio de la edad: sentirse a veces cansado del trabajo, de la familia o de los compromisos sociales.

Cambios en el ánimo y en la personalidad

Volverse confuso, desconfiado, deprimido, temeroso o ansioso. Alterarse con facilidad: en casa, en el trabajo, con los amigos o en cualquier sitio fuera de su rutina habitual.

Propio de la edad: tener costumbres muy fijas e irritarse cuando se altera la rutina.

Las diez señales siguen la lista que publica la Asociación de Alzheimer, reescrita en lenguaje más sencillo. La redacción es nuestra; la lista es suya. La propia Asociación publica esta misma página en español: use el selector de idioma de su sitio.

Cuándo ver a un médico

Pida una cita si se cumple aunque sea una sola de estas cosas. No hacen falta varias. No hace falta estar seguro.

  • Alguien tiene dificultad con algo que antes hacía con facilidad, y va a peor con los meses.
  • Los olvidos afectan al trabajo, al dinero, a los medicamentos o a conducir.
  • Otras personas también lo han notado, no solo usted.
  • Se ha vuelto retraído, desconfiado o está inusualmente bajo de ánimo, y eso no es propio de la persona.
  • Usted lleva un tiempo convenciéndose a sí mismo de que no hay por qué preocuparse.

Empiece por su médico de cabecera. No hace falta una referencia a un especialista para empezar, y la primera cita es sobre todo conversación y pruebas sencillas.

Vaya a urgencias el mismo día si

  • La confusión aparece de golpe, en horas o en un par de días, y no a lo largo de meses.
  • Hay fiebre, una caída, un golpe en la cabeza o un cambio brusco después de empezar un medicamento nuevo.
  • Hay debilidad o caída de un lado de la cara o del cuerpo, dificultad repentina para hablar, o un dolor de cabeza intenso y repentino: llame al 911.

La confusión repentina normalmente no es Alzheimer. Suele ser una infección, una reacción a un medicamento o un derrame cerebral, y eso hay que tratarlo ya.

Cómo sacar el tema con alguien que no quiere oírlo

Esta suele ser la parte más difícil. Algunas cosas que ayudan:

  • Elija una cosa concreta, no una lista. «Noté que la semana pasada te saltaste dos de las pastillas de papá» cae mucho mejor que «te está fallando la memoria».
  • Plantéelo como descartar cosas. «Hay varias causas de esto que se arreglan fácil; vamos a averiguarlo» es verdad, y es mucho más fácil de aceptar.
  • Engánchelo a algo que ya vaya a pasar. La revisión anual. El control de la tensión. No tiene que ser una cita especial por la memoria.
  • Ofrézcase a acompañarle. Y anote antes lo que ha notado, con fechas y ejemplos. Los médicos toman en serio una lista escrita.
  • Cuente con sacarlo más de una vez. Que digan que no la primera vez es lo normal. Suele ser miedo, no terquedad.

Si no quiere ir de ninguna manera, usted todavía puede llamar a la consulta de su médico y contar lo que ha visto. Puede que no le digan nada a cambio, pero sí pueden dejarlo anotado en la historia.

Si en la consulta le atienden en inglés

Tiene derecho a pedir un intérprete sin costo en la mayoría de los centros de salud que reciben fondos federales. Pídalo al concertar la cita, no al llegar. Y si prefiere hablar de todo esto en español por teléfono antes de la cita, la Línea de Ayuda de la Asociación de Alzheimer (800.272.3900) atiende en español las 24 horas.

Preguntas frecuentes

¿Cómo distingo el olvido normal de la edad de una señal de advertencia?

Lo que importa es el cambio. Olvidar un nombre y recordarlo más tarde es corriente. La señal de advertencia es dejar de manejar bien algo que antes se manejaba sin esfuerzo, y que eso empeore con los meses en vez de quedarse igual.

¿Puede la pérdida de memoria deberse a algo que tenga tratamiento?

Sí. Los problemas de tiroides, la falta de vitamina B12, la depresión, las infecciones, la apnea del sueño y los efectos secundarios de medicamentos corrientes pueden parecerse a una demencia temprana y varios de ellos tienen tratamiento. Por eso conviene que lo revise un médico en vez de esperar.

¿Cuándo debo pedir una cita médica?

Basta con que se cumpla una sola de estas cosas: alguien tiene dificultad con algo que antes hacía con facilidad y empeora con los meses; los olvidos afectan al trabajo, al dinero, a los medicamentos o a conducir; otras personas también lo han notado; o hay un cambio de carácter que no es propio de la persona. Empiece por su médico de cabecera; no hace falta una referencia a un especialista.

¿Cuándo hay que ir a urgencias el mismo día?

Cuando la confusión aparece de golpe, en horas o en un par de días, y no a lo largo de meses; cuando hay fiebre, una caída, un golpe en la cabeza o un cambio brusco tras empezar un medicamento nuevo. Si hay debilidad o caída de un lado de la cara o del cuerpo, dificultad repentina para hablar o un dolor de cabeza intenso y repentino, llame al 911.

¿Esta página puede decirme si alguien tiene Alzheimer?

No. Ninguna página web puede hacerlo. Solo una evaluación clínica puede dar un diagnóstico, y muchas otras enfermedades producen las mismas señales.

En qué consiste un diagnóstico

Adónde ir después

Esta página no es un diagnóstico

Nada de lo que hay aquí puede decirle si alguien tiene Alzheimer. Solo una evaluación clínica puede hacerlo, y muchas otras enfermedades producen las mismas señales. Resumimos guías publicadas y le señalamos un médico; no damos consejos médicos.