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Etapas temprana, intermedia y avanzada
Qué cambia, qué necesita de usted y qué conviene tener listo antes de que llegue la etapa siguiente. Nadie recorre esto con un calendario en la mano, pero conocer la forma del camino ayuda a planificar en vez de reaccionar.
Léalo antes de las etapas
Las etapas son un mapa aproximado, no un horario. Las personas se saltan cosas, avanzan y retroceden, y conservan algunas capacidades mucho después de haber perdido otras. Alguien en la etapa intermedia todavía puede disfrutar de la música, reírse de un chiste y reconocer un gesto de cariño.
El Alzheimer suele durar años después del diagnóstico, pero el rango es muy amplio y depende de la edad, de otras enfermedades y de en qué etapa llegó el diagnóstico. Si quiere una estimación para su caso, pregunte al médico que lo trata: nadie en internet puede dársela.
Etapa temprana
La persona sigue siendo independiente. Conduce, trabaja, hace vida social y se ocupa de casi todo lo suyo. Desde fuera, la mayoría de la gente no nota nada.
Qué cambia
- Le cuesta encontrar la palabra adecuada o un nombre conocido.
- Olvida algo que acaba de leer, o un nombre justo después de que se lo presenten.
- Pierde o coloca mal un objeto de valor.
- Más dificultad para planificar, organizarse y llevar el control del dinero.
- A menudo, una retirada silenciosa de lo que se ha vuelto un esfuerzo.
Qué necesita de usted
- Apoyo, no sustitución. Hacer las cosas por alguien que todavía puede hacerlas acelera la pérdida de esa capacidad. Deje que tarde más.
- Monte ahora los apoyos externos: un calendario grande en la pared, un pastillero, una rutina, un sitio fijo para las llaves y la cartera.
- Hablen mientras hablar es fácil. Qué quiere más adelante. Dónde quiere vivir. Qué rechazaría. Esta ventana se cierra, y se cierra en silencio.
- Que siga trabajando o conduciendo mientras sea realmente seguro, y acuerden ahora cómo van a reconocer los dos que ha dejado de serlo.
Deje esto resuelto en la etapa temprana
- El poder notarial duradero, financiero y de atención médica. Requiere capacidad legal, y ahora la hay.
- Las directivas anticipadas y el testamento en vida.
- Reunir todos los documentos: testamento, escrituras, pólizas, cuentas, contraseñas.
- Preguntar por los tratamientos: varios medicamentos aprobados son solo para la enfermedad en etapa temprana.
- Preguntar por los estudios clínicos, que reclutan sobre todo en esta etapa.
El detalle de los tratamientos aprobados y de lo que mostraron sus estudios está en nuestra página de tratamientos (en inglés).
Etapa intermedia
Suele ser la etapa más larga y puede durar años. Aquí es donde cuidar se convierte en un trabajo de verdad. El daño ya es lo bastante extenso como para afectar al lenguaje, al juicio, al ánimo y a la conducta.
Qué cambia
- Olvida acontecimientos y datos de su propia vida. Se confunde sobre dónde está y en qué año.
- Necesita ayuda para elegir la ropa según el tiempo o la ocasión.
- Dificultad para controlar la orina y las heces.
- El sueño se da la vuelta: despierto de noche, dormido de día.
- Deambulación, y perderse en sitios que deberían resultarle conocidos.
- Cambios de carácter: desconfianza, acciones repetidas, a veces acusaciones de robo.
- Agitación que empeora al final de la tarde y al anochecer, lo que se llama síndrome vespertino (sundowning).
- Todavía puede participar en la vida diaria, con ayuda y con indicaciones.
Qué necesita de usted
- La rutina pasa a ser la herramienta principal. El mismo orden, las mismas horas, los mismos sitios. Para la agitación, lo previsible hace más que casi cualquier otra cosa.
- Cambie la forma de pedir las cosas. Frases cortas. Una instrucción cada vez. Dos opciones, no una pregunta abierta.
- Trate la conducta como comunicación. La agitación casi siempre significa dolor, hambre, ganas de ir al baño, demasiado ruido o miedo. Busque la causa antes que nada.
- No discuta con una idea falsa. Discutir no devuelve el dato y sí crea angustia. Responda al sentimiento que hay debajo.
- Meta ayuda de fuera en casa. Esta es la etapa en la que quienes cuidan se agotan, y la etapa en la que los programas de día y los asistentes a domicilio marcan la mayor diferencia.
Deje esto resuelto en la etapa intermedia
- Dejar de conducir, con un plan de cómo se va a mover a partir de ahora.
- La identificación y un plan por si se aleja: la deambulación suele empezar aquí.
- Una mirada seria al dinero: cuánto cuesta el cuidado, qué exige Medicaid, qué viene por delante.
- Visitar centros de cuidado antes de necesitar uno. Las decisiones tomadas en plena crisis son peores.
- Organizar cuidado de relevo con regularidad. No como premio, sino como mantenimiento.
Etapa avanzada
El cuidado es ya permanente y sobre todo físico. La conversación se pierde en gran medida; el vínculo, no.
Qué cambia
- Poca o ninguna conciencia de lo que acaba de ocurrir o de lo que le rodea.
- Pérdida de la capacidad de mantener una conversación; a veces quedan unas palabras, a veces ninguna.
- Necesita ayuda para todo: comer, lavarse, vestirse, ir al baño.
- Dificultad para caminar, después para mantenerse sentado, después para sostener la cabeza.
- Dificultad para tragar, que trae un riesgo real de que la comida o la bebida pasen a los pulmones.
- Mucha más vulnerabilidad a las infecciones, sobre todo a la neumonía.
Qué necesita de usted
- Ahora el objetivo es el bienestar. Que esté caliente, limpio, alimentado, sin dolor y sin miedo.
- Vigile el dolor que no se puede contar. Muecas, quejarse al moverlo, inquietud, rechazar la comida. El dolor no tratado es una de las causas más frecuentes de angustia en la etapa avanzada: dígaselo al médico.
- Use los sentidos que siguen funcionando. El tacto, la música, los olores conocidos, su voz, que le lean. La gente responde a esto mucho después de que se hayan ido las palabras.
- Cuide la piel y la boca. Cambiar de postura y la higiene bucal evitan mucho sufrimiento.
- Pregunte pronto por el cuidado de hospicio. Casi todas las familias dicen después que ojalá hubieran llamado antes. No es rendirse; es un conjunto distinto de objetivos.
Decisiones que aparecen en la etapa avanzada
Sondas de alimentación. Ingresar en el hospital por una infección. Antibióticos o cuidados de bienestar. Reanimación.
No hay respuestas universalmente correctas, y esta página no va a fingir lo contrario. Lo que ayuda es tener las directivas anticipadas escritas, las palabras de la propia persona registradas, y un médico o un equipo de cuidados paliativos que les explique los verdaderos pros y contras de cada opción. Pida una consulta de cuidados paliativos: puede tenerla mucho antes que el hospicio.
El final de la vida
El cuidado de hospicio está disponible cuando un médico certifica un pronóstico probable de seis meses o menos, y para quienes tienen Medicare está cubierto en gran parte. Normalmente va a donde vive la persona, incluido un hogar de ancianos. Trae enfermeras, asistentes, equipo, medicamentos para el bienestar, un capellán si se desea, y apoyo en el duelo para la familia después.
El duelo tras una enfermedad larga como la demencia suele ser complicado. Mucha gente lleva años llorando una pérdida, después siente alivio, y después se siente culpable por el alivio. Todo eso es normal y nada de ello significa que quisiera menos a esa persona.
Si lo está pasando muy mal —antes, durante o después— llame a la Asociación de Alzheimer al 800.272.3900, a cualquier hora, en español. Si está en crisis, llame o envíe un mensaje de texto al 988.
Cómo cambian los costos según avanzan las etapas
Todas las cifras de abajo son solo costos médicos. No incluyen el cuidado a largo plazo, que es el mayor gasto para la mayoría de las familias, ni las horas no pagadas que ponen las familias. Para eso, vea lo que cuesta el cuidado (en inglés).
| Etapa | Costo al año |
|---|---|
| Pensamiento normal | $6,042 |
| Deterioro cognitivo leve (DCL) | $6,784 |
| Demencia, el año en que se detectó | $9,431 |
| Demencia ya establecida | $11,678 |
Fuente: Leibson y colegas, 2015, con registros de proveedores de un condado de EE. UU. El estudio no dice de qué año son los dólares. La diferencia entre el pensamiento normal y el DCL no fue estadísticamente significativa.
| Etapa al diagnóstico | Los tres meses anteriores | Los tres meses del diagnóstico |
|---|---|---|
| Leve | $3,192 | $8,491 |
| Moderada | $2,534 | $8,831 |
| Grave | $2,645 | $8,169 |
Fuente: Xu y colegas, 2025, con reclamaciones de Medicare tradicional (2016). El gasto se midió en las reclamaciones. La etapa al diagnóstico se estimó con un modelo.