Consiga ayuda ahora — líneas de ayuda gratuitas

Puede llamar a cualquiera de estas líneas sin costo. No necesita un diagnóstico, una cita ni una emergencia para llamar: una duda o el simple agotamiento son motivo suficiente.

  • Línea de Ayuda de la Asociación de Alzheimer 800-272-3900 24 horas al día, los 365 días del año Apoyo e información gratuitos y confidenciales para personas con demencia, cuidadores, familias y el público en general. Atendida por profesionales clínicos. También en español. Si es sordo o tiene dificultades auditivas, marque primero el 711.
  • Línea 988 de Prevención del Suicidio y Crisis 988 24 horas al día, todos los días Llame o envíe un mensaje de texto al 988, o converse por chat en 988lifeline.org. Para cualquier persona que esté en angustia emocional o en crisis de salud mental, incluidos los cuidadores.
  • Línea de ayuda de la Alzheimer's Foundation of America (AFA) 866-232-8484 De 9:00 a. m. a 9:00 p. m., hora del Este, los siete días de la semana Trabajadores sociales con licencia que ofrecen apoyo, información y referencias. También por mensaje de texto y por chat en línea. Mensaje de texto: 646-586-5283

En una emergencia médica, llame al 911. Más números, y qué hace cada línea, en la página de ayuda.

Si alguien ha desaparecido ahora mismo

  1. Busque en la casa y alrededor durante 15 minutos como máximo. Mire primero dentro: armarios, el patio, el garaje, el coche, detrás de los muebles. Muchas veces aparecen dentro del edificio.
  2. Después llame al 911. No espere 24 horas: esa regla no existe, y una persona con demencia es una persona desaparecida vulnerable desde el primer minuto.
  3. Diga las palabras «esta persona tiene demencia». Eso cambia la prioridad de la respuesta.
  4. Entregue la foto reciente que tiene preparada, diga qué ropa lleva, qué problemas de salud tiene y si lleva un localizador.
  5. Diga dónde vivió o trabajó antes. Las personas con demencia se dirigen muy a menudo a una casa o a un trabajo de hace décadas, a pie y por rutas antiguas.
  6. Diga si está inscrita en un registro local de personas vulnerables o de retorno seguro, si la inscribieron.
  7. Manténgase localizable y deje a alguien en la casa por si vuelve.

Para apoyo durante y después, la Línea de Ayuda de la Asociación de Alzheimer atiende las 24 horas y en español: 800.272.3900.

La deambulación: prevenirla y estar preparado

Que la persona se aleje y se desoriente es frecuente en la demencia y es realmente peligroso: hay quien aparece herido, o no aparece a tiempo. Puede ocurrir la primera vez, sin aviso, con alguien que nunca lo había hecho. Prepárese antes de pensar que le toca.

Prepare esto hoy mismo

  • Tenga una foto actual en el teléfono y también impresa. Actualícela cada pocos meses.
  • Póngale una identificación encima: una pulsera o un colgante grabado que lleve siempre, y una tarjeta en cada bolsillo de abrigo y en la cartera con su nombre, la frase «problemas de memoria» y el número de usted. Las etiquetas cosidas en los abrigos también sirven.
  • Pregunte a la policía local si hay un registro de personas vulnerables o de retorno seguro. Muchos departamentos tienen uno; inscribirse por adelantado acelera todo.
  • Escriba hoy una hoja de una página: foto, descripción, enfermedades, medicamentos, direcciones y trabajos anteriores, sitios favoritos y sus números de contacto. Deje copias junto a la puerta.
  • Avise a los vecinos. Una palabra discreta con dos o tres personas de al lado es una de las medidas de seguridad más eficaces que existen.

Reducir la probabilidad de que ocurra

  • Averigüe el motivo: busca el baño, intenta ir a trabajar, está aburrido, tiene dolor, huye del ruido. Arreglar el motivo funciona mejor que bloquear la puerta.
  • Meta un paseo largo diario en la rutina.
  • Fíjese en la hora del día a la que suele ocurrir y ponga algo en ese hueco.
  • Ponga carteles claros con dibujos en las puertas del baño, del dormitorio y de la cocina.
  • Coloque las cerraduras muy arriba o muy abajo, fuera de la línea de visión habitual, y ponga una campanilla en las puertas exteriores.
  • Guarde las llaves del coche, los abrigos y los zapatos fuera de la vista si verlos es lo que dispara las ganas de salir.
  • Camufle la puerta de la calle con una cortina, o con una alfombra oscura que pueda leerse como un agujero.
  • Piense en una alfombrilla de presión o un sensor de puerta que le avise por la noche.

Nunca encierre sola en una casa a una persona con demencia. Una puerta que no puede abrir es una trampa en caso de incendio, y en muchos lugares es ilegal. Supervisión y avisos, no encierro.

Hacer la casa más segura

Las caídas son la mayor causa de lesiones. Empiece por ahí.

Caídas

  • Quite o pegue al suelo todas las alfombras sueltas. Despeje los recorridos.
  • Barras de apoyo junto al inodoro y en la ducha. Los toalleros no son barras de apoyo.
  • Alfombrillas antideslizantes en la bañera y la ducha; una silla de ducha.
  • Pasamanos a los dos lados de la escalera, y una tira de color contrastado en el borde de cada escalón.
  • Luz abundante y uniforme en todas partes. Los ojos mayores necesitan mucha más luz, y las sombras se interpretan mal.
  • Luces de noche en el recorrido de la cama al baño.
  • Revísenle la vista y el oído. Y los zapatos: zapatos de verdad, no zapatillas de casa.
  • Pida al médico que revise los medicamentos por si alguno causa mareo.

La cocina

  • Instale un corte automático en la cocina, o quite los mandos, o cierre el suministro cuando no se use.
  • Guarde bajo llave los productos de limpieza y cualquier cosa embotellada que se pueda beber.
  • Retire o guarde bajo llave los cuchillos afilados cuando no sea posible supervisar.
  • Revise la nevera cada semana por si hay comida estropeada.
  • Use hervidores y electrodomésticos que se apaguen solos.

El baño y el agua

  • Baje la temperatura máxima del calentador: las quemaduras ocurren porque el agua caliente se siente distinta cuando la sensibilidad y el juicio están afectados.
  • Quite los pestillos de las puertas, o ponga unos que se puedan abrir desde fuera.
  • Nunca deje a alguien solo en la bañera.

En general

  • Detectores de humo funcionando en cada piso, probados cada mes. También un detector de monóxido de carbono.
  • Guarde bajo llave las herramientas, los productos químicos y lo que haya en el garaje o el cobertizo.
  • Retire o asegure las armas de fuego (vea más abajo).
  • Deje una lista de teléfonos de emergencia en letra grande junto al teléfono.
  • Déle una llave de repuesto a un vecino de confianza.
  • No cambie los muebles de sitio. Lo conocido es en sí mismo una medida de seguridad.

Un terapeuta ocupacional puede hacer una evaluación de seguridad de la casa y verá cosas que usted ha dejado de ver. Pida una referencia al médico: muchas veces está cubierta.

Conducir

Conducir casi nunca va de conducir. Va de independencia, de ser adulto y de que no le manejen a uno. Cuente con que será difícil, y separe las dos cuestiones: ¿puede seguir conduciendo con seguridad? y ¿cómo se va a mover después?

Señales de que ha llegado el momento de parar

  • Se pierde en rutas conocidas.
  • Aparecen golpes y arañazos nuevos en el coche, o en el garaje.
  • Se sale del carril, o conduce demasiado despacio.
  • Confunde el freno con el acelerador.
  • Se salta señales, semáforos o líneas de alto.
  • Otros conductores reaccionan a su forma de conducir.
  • Se enfada o se aturulla mucho al volante.
  • Usted no metería a un niño en el coche con esa persona. Ese suele ser el criterio decisivo.

Cómo manejarlo

  • Tengan la conversación pronto, antes de que sea urgente, y acuerden cómo van a saber los dos que ha llegado el momento. Un acuerdo escrito en el momento del diagnóstico es mucho más fácil de invocar después.
  • Consigan una evaluación independiente de conducción. La hacen terapeutas ocupacionales con formación en rehabilitación del conductor. Un veredicto de un desconocido con un portapapeles cae mucho mejor que el de un familiar.
  • Deje que sea el médico quien lo diga. Pídale que lo plantee directamente. Muchos están dispuestos, y algunos estados obligan a informar.
  • Compruebe las reglas de su estado sobre cómo informar de un conductor médicamente no apto: lo dirá la página del organismo que emite las licencias.
  • Resuelva primero el problema del transporte. ¿Quién le lleva a la tienda, a la iglesia, a la cita? Perder el coche es perder una vida, a menos que algo lo sustituya.

Si no quiere dejarlo

  • Guarde las llaves en otro sitio.
  • Pida a un mecánico que inhabilite el coche, o quite la batería.
  • Venda el coche, o aparque en otro lugar: quitarlo de la vista funciona mejor que discutir.
  • Informe al organismo de licencias si se llega a eso. Es algo horrible de hacer y es lo correcto.

Esta es una de las conversaciones más difíciles del cuidado en la demencia, y con frecuencia hacen falta varios intentos. En la línea de ayuda, 800.272.3900, pueden orientarle sobre cómo plantearlo, en español.

Los medicamentos

  • Hágase cargo de los medicamentos antes de lo que parece necesario. Las dosis dobles y las dosis saltadas hacen daño real, y esto es de lo primero que se pierde.
  • Use un pastillero semanal que llene usted, o pida a la farmacia blísteres preparados por fecha.
  • Guarde los frascos bajo llave entre una toma y otra.
  • Use una sola farmacia para todo, para que alguien esté revisando las interacciones.
  • Lleve todos los medicamentos a cada cita, en una bolsa, incluidos los de venta libre, los suplementos y las gotas para los ojos.
  • Pregunte al médico o al farmacéutico al menos una vez al año: «¿hay algo en esta lista que esté empeorando la confusión, y hay algo que ya no haga falta?». Varios medicamentos corrientes pueden empeorar el pensamiento en personas mayores.
  • Tenga a mano el número del centro de control de intoxicaciones, y llame al 911 si sospecha una sobredosis.

Nunca empiece, suspenda ni cambie una dosis por su cuenta, y nunca actúe según información sobre dosis sacada de una página web, incluida esta. En este sitio no publicamos dosis en ninguna parte, deliberadamente. Eso le corresponde a quien receta.

Armas de fuego

Si hay un arma en casa, ocúpense de ello pronto y con calma, igual que con el tema de conducir. El juicio afectado, la confusión sobre quién es un familiar y el aumento de la depresión tras un diagnóstico de demencia hacen de esto un riesgo serio para todos los que viven en la casa.

  • La mejor opción: sacar las armas de la casa por completo, a casa de un familiar o a un depósito.
  • Si se quedan, guárdenlas descargadas y bajo llave en una caja fuerte, con la munición cerrada aparte, y que solo la persona cuidadora tenga las llaves o la combinación.
  • Plantéenlo como parte de una revisión general de seguridad, no como un enfrentamiento por un objeto.
  • Pidan al médico que lo saque: cada vez se espera más que los clínicos lo hagan.

Localizadores y dispositivos de vigilancia

Los localizadores de ubicación, los sensores de puerta, los detectores de caídas y los dispositivos que se llevan puestos pueden ayudar de verdad, sobre todo con la deambulación. Dos advertencias honestas antes de comprar uno.

  • Un dispositivo no es supervisión. Le avisa después. No impide nada.
  • Piensen en la dignidad y el consentimiento. Mientras la persona todavía pueda entender la pregunta, háganla. La mayoría acepta un localizador cuando se le explica la alternativa. Vigilar en secreto a alguien que todavía puede consentir es una decisión con la que vale la pena sentirse incómodo.

La lista completa de dispositivos, con su situación regulatoria ante la FDA y la evidencia que existe sobre cada uno, está en nuestra página de herramientas de salud digital (en inglés). No recomendamos ninguno: la mayoría tiene poca evidencia de que cambie un resultado.

Cuándo pedir ayuda

Llame al 911 ahora si:

  • Alguien ha desaparecido y una búsqueda corta no lo ha encontrado.
  • Ha habido una caída con golpe en la cabeza, o no puede levantarse.
  • Alguien está en peligro inmediato.
  • Hay señales de derrame cerebral: debilidad o caída repentina de un lado, dificultad repentina para hablar, dolor de cabeza intenso y repentino.
  • Sospecha una sobredosis o una intoxicación.

Llame al médico hoy mismo si:

  • La confusión ha empeorado mucho en horas o en un par de días.
  • Hay fiebre, dolor, o un cambio después de empezar un medicamento nuevo.
  • Ha dejado de comer o de beber.
  • Ha aparecido de golpe una conducta nueva.

Llame a la línea de ayuda, 800.272.3900, cuando:

  • No sepa qué hacer a continuación.
  • Tenga miedo, de la persona o de usted misma.
  • Sean las tres de la mañana y necesite hablar con un ser humano.

Diga a los servicios de emergencia que hay demencia

Siempre que llame —policía, ambulancia, bomberos— dígalo en la primera frase. Alguien que no puede seguir instrucciones puede parecer poco colaborador o intoxicado a quien no lo sabe. Decirlo desde el principio cambia cómo se acercan y protege a la persona que usted cuida.

Adónde ir después

No es consejo médico ni legal

Estas son medidas generales de seguridad tomadas de guías publicadas. Las leyes sobre informar de conductores, sobre armas de fuego y sobre supervisión cambian según el estado. Nunca publicamos la dosis de un medicamento. Cualquier urgencia corresponde a los servicios de emergencia o al clínico que atiende a la persona, no a una página web.